Según cuenta la leyenda, los aztecas que pertenecían a las tribus chichimecas vinieron de una región mítica llamada Aztlán que significa lugar de garzas, en el año 1100 d.C.
Huitzilopochtli, su dios, les ordenó partir en busca de una señal divina, un águila posada sobre un nopal devorando una serpiente, para que ahí fundaran su ciudad.
Guiados por su sacerdote principal, Tenoch, los aztecas peregrinaron muchos años, pasando muchos sacrificios, por fin llegaron al lugar indicado, la actual cuenca de México, pero la encontraron ocupada por otras tribus y pideron permiso para establecerse en Chapultepec.
Los xochimelcas, chalcas, tepanecas, culhuas y tlahuicas, que habitaban la cuenca de México, veían con desconfianza a los aztecas, de modo que decidieron eliminarlos, pero éstos lograron superar las invasiones, sin embargo pagaron impuestos a los tepanecas, señores de Azcapotzalco.
Educación y valores
La educación para los aztecas era un buen muy valioso.
Tenían dos escuelas a las que asistían hombres y mujeres pero en forma separada.
Al Tepochcali asistían los hijos de la gente del pueblo, ahí aprendían religión y cantos ceremoniales, los varones recibían entrenamiento militar y aprendían agricultura y las mujeres se preparaban para formar una familia.
Al Calmécac asistían los hijos de los nobles y se formaban como asistente militares y religiosos, aprendían la escritura de los códices y la interpretación del calendario.
Los aztecas apreciaban la solidaridad de las familias y pensaban que fada uno de sus miembros debía cumplir con las obligaciones que le correspondían.
Eran muy severos para castigar la deshonestidad y los vicios.
La gran Tenochtitlán
La ciudad de Tenochtitlán fue fundada en el islote de uno de los lagos que en esa época cubrían la ciudad de México.
Los aztecas consolidaron los terrenos, edificaron y unieron con el exterior por tres amplias calzadas y acueductos que llevaban agua pura a la ciudad.
Los canales que cruzaban la capital azteca eran transitados por canoas.
El recinto sagrado formado por templos y palacios estaba en el centro, destacaba el Templo Mayor, dedicado a Tláloc, dios de la lluvia y a Huitzilopochtli, dios del sol.
La ciudad estaba dividida en barrios llamados Calpulli donde había tierras de cultivo que regaban con el agua de los canales; también sembraban en chinampas.
Religión
Pueblo profundamente religioso, tenían numerosas deidades que representaban los fenómenos de la naturaleza y de la existencia humana.
Los aztecas reconocían el poder de los dioses y les demostraban su gratitud a través de sacrificios humanos, para evitar su irá l su indiferencia provocará catástrofes que pudieran afectar a los hombres, por lo que también había ritos en los templos con grandes ceremonias religiosas.